Soldadito (Tropaeolum tricolor). Reserva Nacional Lago Peñuelas, Región de Valparaíso. Fotografía: Rocío Sanhueza Caba.

Historia

Breve historia de la Sociedad de Vida Silvestre de Chile

 

La Sociedad de Vida Silvestre de Chile nació en junio del año 1976, oficialmente, pero su origen se remonta a octubre de 1975, por la iniciativa de un grupo de personas, profesores y alumnos de la Universidad Austral de Chile (ver Socios Fundadores), alentados por el profesor Martín (Mark) Kennedy, especialista en manejo de vida silvestre y hábitats. Las características modeladoras de Kennedy, su entusiasmo, y el medio ambiente rico en humedales de la zona valdiviana, hicieron que en un principio la SVSCh se viera fuertemente dirigida hacia la conservación de especies acuáticas.

 

Una de las características más notables de los inicios (1976-1981) fue un alto nivel de entusiasmo en todos los planteamientos y discusiones conceptuales. Las ideas de vida silvestre,  ética conservacionista, desarrollo sostenible fueron el eje de estos pioneros debates. En la acción se consideró esencial el fomentó de esa ética conservacionista mediante la educación ambiental individual y colectiva. Así la SVSCh puede considerarse pionera en este tema, que no sólo lo discutió, sino que lo implementó hace más de 25 años.

 

Pero como toda organización nueva, no estuvo ajena a dificultades y contradicciones. Una de las más importantes se generó por la contraposición de dos líneas estratégicas y conceptuales: por un lado, el planteamiento de M. Kennedy, que insistía en la necesidad de incorporar el máximo de tierras “en estado silvestre” a un sistema integrado de conservación (mediante la sensibilización ciudadana), con una prioridad hacia los humedales y el bosque nativo. Esto involucraba una preparación técnico-científica que condicionó a muchos socios a buscar especialidades más diversas, pero siempre girando en el área naturalística. La otra postura pretendía abordar la conservación desde una perspectiva más amplia, considerando todos los ecosistemas, sus procesos e impactos: erosión, contaminación, urbanización, desarrollo, legislación, etc.; aspectos, en suma, fundamentales en la problemática ambiental y que superaban el marco restrictivo de la producción de tierras y aves acuáticas.

 

 

En 1976 la naciente SVSCh organiza el I Simposio de Manejo de Vida Silvestre (en el número 7 de la Revista   Gestión Ambiental se analiza el historial y diagnóstico de estos simposios). En 1977 se creó el primer Club de Vida Silvestre, y en dos años la SVSCH ya tenia presencia en varias provincias. La primera etapa estuvo marcada por la denuncia y las acciones puntuales, estrategia que fue superada en la Asamblea General de Tolhuaca en 1979, y que dio vida a una acción orientada a la educación ambiental, que fue implementada con un sistema progresivo de educación formal al interior de la membresía y la creación de la revista Enlace. Esta etapa (1976-1981) estuvo fuertemente marcada por la motivación de conocer los sistemas naturales ; con poco interés en conocer las causas de la crisis ambiental. Así, lentamente se pasó del censo de aves al problema de la dependencia económica, de la basura urbana al consumismo, del plástico al desarrollo. En suma, existía una visión romántica, que, siendo enormemente positiva como motivación inicial (y todavía), no daba respuestas concretas a problemas concretos.

 

La segunda etapa comenzó con la crisis de la primera. En esta nueva fase la organización creció desmedidamente, llegando a tener más de 17 Clubes de Vida Silvestre, de Antofagasta a Punta Arenas, y más de 3.000 socios. Aún no existía Internet, y los costos operativos de servir adecuadamente a la membresía colapsaron la institución.   De esta situación se pueden salvar, con dificultades, los CVS en universidades, que sobrevivieron por la influencia directa de socios fundadores o socios muy motivados y por la contingencia histórico-política del país que permitió hasta 1986 recibir en los CVS a muchas personas que buscaban canales de expresión y actividad.

 

La tercera etapa fue marcada por la influencia de la Unión Mundial por la Naturaleza (UICN), a la cual la SVSCh se había incorporado en 1977. Se elaboró un programa de desarrollo inspirado en la Estrategia Mundial para la Conservación, lo que marcó un cambio en las prioridades de acción y, de este modo, se hizo fuerte hincapié en el Desarrollo Sostenido como marco referencial de actividades. En 1988 organizó, junto a la P. Universidad Católica de Chile, sede Temuco, el I Congreso Internacional de Gestión de Recursos Naturales (I CIGRN). Luego en 1990 organizó el II CIGRN incorporando en la organización a la Universidad de La Frontera. Hasta ese período los logros podían resumirse en:

       

EDUCACION Y COMUNICACIÓN AMBIENTAL

•  Creación de 17 CVS, desde Antofagasta a Punta Arenas.

•  Edición de revistas (Kaum, Naturaleza y Coscoroba), Noticiero Ecológico, informativos en diversos CVS; e innumerables afiches, charlas, cursos y folletos, así como artículos en periódicos y radioemisoras.

•  Edición de 42 números del informativo Enlace

•  Edición de 4 números del Boletín de Vida Silvestre .

 

ORGANIZACIÓN DE EVENTOS

•  Organización de 12 Encuentros Interclubes, 9 Asambleas Generales y 2 Asambleas Extrordinarias.

•  Co-organizadora de tres Simposios de Manejo de Vida Silvestre en Chile.

 

PROTECCION Y CONSERVACION DE VIDA SILVESTRE

•  Impulso a la gestión y protección del   Santuario de Naturaleza río Cruces (primera área Ramsar de Chile) en Valdivia.

•  Gestión de la protección Refugio de Fauna Lago Budi en Cautín.

•  Gestión de la protección del predio “El Fiscal”, actual bosque Ruquamanqui en Temuco.

 

En los siguientes años, la SVSCh redujo su membresía notoriamente por la imposibilidad de atender las demandas de sus asociados. La directiva saneó los aspectos financieros reconociendo como socios sólo a quienes estaban al día con sus cotizaciones. Se logró un convenio con la P. Universidad Católica de Chile sede Temuco que proporcionó un espacio físico y oficinas. A cambio, la SVSCh entregó en calidad de préstamo su valiosa biblioteca que aún permanece como sección en la Biblioteca Central de la Universidad Católica de Temuco (continuadora de la anterior). Continuó auspiciando y participando activamente en los siguientes Simposios de Manejo de Vida Silvestre y los CIGRN.

 

En 1999 la Directiva Nacional firmó un convenio con el Centro de Estudios Agrarios y Ambientales que permitió dar origen a la Revista Gestión Ambiental, continuadora del Boletín de Vida Silvestre. En la actualidad la organización está en una vigorosa campaña de reactivación, incorporando nuevos socios, reincorporando antiguos miembros, participando en el Comité Chileno de UICN y patrocinado el VIII Congreso de Gestión de Recursos Naturales.

Sociedad de Vida Silvestre de Chile